La Danza del Vientre

En las antiguas culturas orientales, la odalisca era la encarnación de la Diosa SHAKTI, una sacerdotisa, mediadora entre el mundo conocido y los indescifrables misterios de lo inconmensurable.

La odalisca era un puente entre la tierra y el cielo, entre la conciencia fragmentada del hombre y su " sí mismo ".
Comprender la naturaleza del Arte Erótico que despliega su danza, requiere para nuestra cultura, un particular descondicionamiento mental.

La auténtica odalisca, era la sacerdotiza de los templos sagrados, era un ser iniciado en los misterios que encarnaba en su danza el poder del fuego primordial, el fuego del origen de todo lo creado, y la contraparte interna de todo lo existente.

A través de su danza la odalisca se fundía con la serpiente de fuego y la encarnaba hasta ser ella misma esa serpiente. De esa forma la energía Kundalini quedaba controlada. Así es como entre la sacerdotiza y los músicos se desarrollaba un diálogo magnético, al igual que entre la danza y la música, lo que generaba una atmósfera de ensueño que provocaba la sensación de disolución del tiempo.
La danza árabe antigua y sagrada, ha llegado hasta nuestros días como un arte desnaturalizado, supervivencia híbrida de lo que en otros tiempos era un método objetivo para elevar la conciencia hacia estados más elevados del ser.

En las condiciones de vida, que caracterizan a la sociedad moderna, el ser biológico humano, abre paso a su ser social, y así se ve más apartado de su naturaleza. Aumenta los conflictos con el egocorporal y los condicionamientos sexuales propios de una cultura que vive en casi total desconocimiento de una sexualidad sublime y religiosa.

La danza árabe puede permitir a la mujer encontrar una importante vía de expresión a través de su cuerpo. Una técnica sutil, delicada y sugestiva, de movimientos pélvicos ondulantes y sensuales. Ésta maravillosa práctica permite liberar zonas bloqueadas del cuerpo, de las cuales generalmente ya no se tiene conciencia. Este factor está intimamente relacionado con determinados bloqueos psicológicos que inciden en la sensibilidad y en la femeneidad. De ésta forma le permite a la mujer obtener mayor conocimiento y posibilita establecer el poder y el contacto con la fuerza de lo suave ... lo sutil ... lo femenino y lo etéreo en ella.